Virus T-Verónica

El Virus T-Verónica (también conocido simplemente como el Virus Verónica) es un agente viral creado por Alexia Ashford al combinar el Virus Progenitor original con ADN vegetal y los restos de un antiguo virus encontrado en los genes de una hormiga reina. Verónica fue uno de los muchos virus derivados de los experimentos de la Corporación Umbrella y, gracias a los esfuerzos de Albert Wesker, otras entidades consiguieron muestras de este poderoso virus. En 2001, fue combinado con el Virus-G para crear el Virus-C.

Descubierto en 1981, el nuevo virus recibió el nombre del antepasado más brillante de la prestigiosa familia Ashford, Verónica, quién fue recordada por su perfecta combinación de belleza e inteligencia. Para prevenir que el virus se dispersara y destruyera todos los ecosistemas cercanos, Alexia escogió el clima extremo de la Antártida para llevar a cabo sus experimentos. El ADN de hormiga reina que se utilizó en su creación poseía el “poder de controlar uniformemente a todo organismo”, poder que Alexia esperaba preservar en el virus.

Alexia probó su nueva creación en hormigas, lo que la llevó a construir un gigantesco hormiguero en el laboratorio subterráneo. Poco después decidió probar los efectos del virus en seres humanos, eligiendo a su propio padre, Alexander, como el primer sujeto de prueba. El experimento no cumplió las expectativas de Alexia y, después de encerrar a su padre en una celda debajo de la Instalación Antártica, decidió probar el virus en sí misma. Entró en un coma criogénico durante quince años, siendo éste el tiempo que se necesitaba para que su cuerpo se adaptara al agente viral.

El experimento de Alexia se mantuvo en secreto, y fue dada por muerta durante un supuesto accidente; así que Umbrella perdió el interés en el futuro de la familia Ashford. En diciembre de 1998, Alexia despertó de su sueño criogénico y utilizó el virus dentro de su cuerpo para infectar a Steve Burnside, quien se convirtió en una horrible criatura.

Chris y Claire Redfield enfrentaron a Alexia y sus increíbles poderes, logrando destruirla, junto a sus sueños de dominación mundial. Albert Wesker recuperó el cadáver de Steve y con él, una muestra viable del virus. Así, T-Verónica fue distribuido a muchas otras entidades, incluyendo Tricell, La Organización y las Serpientes Sagradas. La información recopilada por Chris ayudó a que la B.S.A.A. obtuviera un detallado reporte sobre el virus.

Desarrollos posteriores de T- Verónica incluyen a Manuela Hidalgo, quien fue infectada con el virus para poder salvarse de una enfermedad mortal; y La Organización, que utilizó el virus para crear armas bio-orgánicas más refinadas, entre las que destaca el Jabberwock S3.

La variante pura del Virus Verónica fue originalmente  probada en Alexander Ashford. Tuvo una impresionante cantidad de efectos negativos sobre el sujeto de prueba, dañando sus células cerebrales y eliminando todo rastro de inteligencia debido al rechazo extremo del virus. Alexander se convirtió en el horrible monstruo conocido como Nosferatu. Poco después, la criatura comenzó a emitir gases venenosos cuyos efectos solo podían ser curados mediante un suero especial creado por Alexia.

Debido al fracaso total de este experimento, Alexia especuló que una perfecta simbiosis con el virus sería posible, evitando daños celulares, al conservar al sujeto infectado en temperaturas bajo cero durante al menos quince años; así que ella misma se ofreció como sujeto de prueba y entró en éxtasis.

El virus también posee una sorprendente capacidad de dispersión, lo que le permite replicarse de forma indefinida, destruyendo ecosistemas completos al infectar plantas y animales. Vegetales infectados con el virus se convertirían en las llamadas “Plantas Verónica” y son extremadamente peligrosas. Cada una tiene la posibilidad de lanzar miles de esporas para infectar y eliminar todo ser viviente en las cercanías. Por ello se eligió a la Antártida para desarrollar el virus, ya que su crecimiento es frenado por climas fríos, mientras que climas cálidos lo intensifican.

Se han documentado al menos dos variantes más refinadas del virus T-Verónica:

T-Alexia

La forma del virus presente en el cuerpo de Alexia Ashford, tras quince años de sueño criogénico. Fue utilizado en Steve Burnside; y aunque Steve no pudo coexistir armónicamente con el virus, fue capaz de retener un poco de inteligencia y pensamiento independiente durante su mutación. También pudo volver a la normalidad después de ser derrotado.

Los sujetos que tienen una simbiosis perfecta con esta variante, como Alexia, tienen la capacidad de revertir sus mutaciones a voluntad, al menos durante una primera transformación. Su sangre se vuelve inflamable al entrar en contacto con el aire; y conservan sus recuerdos e inteligencia. Además poseen la habilidad de reproducirse e ir más allá de una generación, muy parecido al Virus-G; sin embargo, los progenitores pueden controlar a voluntad las diversas criaturas que producen.

Manuela-Verónica

Después de que se le administró el Virus Verónica a Manuela Hidalgo, en lugar de pasar a un sueño criogénico durante más de diez años, Albert Wesker sugirió realizar trasplantes de órganos regularmente para mantener a raya los efectos negativos del virus. Manuela pudo controlar el virus, conservando su inteligencia y era capaz de utilizar la misma sangre incendiaria que utilizaba Alexia, sin embargo, el uso prolongado de esta habilidad dañaría severamente su salud.

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