Hilda Hidalgo

Hilda Hidalgo fue la esposa del líder del sindicato criminal Serpientes Sagradas, Javier Hidalgo, así como la madre de Manuela Hidalgo. En 1991 contrajó una extraña y letal enfermedad, presente sólo en la región de Amparo. En un intento por salvarla, Javier Hidalgo compró una variante experimental del Virus-T, tras las recomendaciones de un investigador de la Corporación Umbrella.

Inicialmente, después de administrarle el virus, la mayoría de las células cancerígenas desaparecieron; sin embargo, el virus comenzó a tomar el control de su cuerpo. Hilda no fue capaz de recuperar la conciencia a pesar de encontrarse físicamente sana. Tras dos meses de tratamiento con T, el virus se salió de control y la convirtió en un monstruo anfibio indestructible, diferente a cualquier otro organismo viviente.

La mayor parte del tiempo, Hilda se comporta como una bestia sin mente, pero aparentemente retuvo recuerdos de su vida anterior, los suficientes para reconocer a su hija y a su marido. Sin duda, el sonido de Manuela cantando la canción de cuna que Hilda solía cantarle en su infancia provoca que el monstruo se vuelva dócil por unos momentos.

En 2002, Javier liberó a la monstruosa Hilda en la pequeña villa cercana de Mixcoatl, después de que Manuela lograra escapar de la Mansión. Hilda destruyó la aldea y devoró a la mayoría de los habitantes. Después, enfrentó a Jack Krauser y Leon S. Kennedy un par de veces. Los agentes lograron derrotarla y poco antes de morir recuperó su memoria. Intentó despedirse de su hija mientras derramaba una lágrima y finalmente sucumbió a sus heridas.

En su forma mutada, Hilda posee largos y poderosos tentáculos que le sirven como látigos, además de una fuerza sorprendente que le permite saltar largas distancias con facilidad. Puede sobrevivir en tierra y dentro del agua. Durante su primera forma se esconde bajo el agua y arrastra a las victimas desde debajo de la superficie para devorarlos.

Su piel tiene una tonalidad verdosa brillante. Se mueve bastante lento en tierra, pero ataca rápidamente con sus tentáculos o mordiéndote con su enorme boca. En el agua, se mueve lo suficientemente rápido como para esquivar los disparos, luego te atacará sorpresivamente saltando hacia ti. Su punto débil es un pequeño rombo que resalta en su espalda, así también como la cabeza. Si quieres detener sus ataques debes dispararle en su cabeza, la escopeta te será muy útil.

Su segunda forma está optimizada para permitirle combatir en tierra firme. Debido a una furia incontrolable, su piel se vuelve de un color rojo encendido a prueba de balas, reflejando parte de sus emociones. Una vez que la cubierta protectora sobre su cabeza se ha desprendido, parte de su cerebro es visible. En esta forma puede escupir veneno ácido que daña todo lo que toca y disparar lanzas óseas desde su cola.

Gracias a su aumento de poder, ahora puede moverse con rapidez, incluso en la tierra. Su punto débil es la cabeza y la porción de cerebro visible en su lomo. Para alcanzar esta zona es necesario esperar a que los personajes se sitúen en un lugar elevado. Vas a tener que ser muy rápido para esquivar sus ataques, aunque al principio no le haremos mucho daño y Manuela cantará para salvarnos.

Las energías de Manuela se terminan y cae inconsciente. Hilda se volverá demente y atacará con todos sus recursos. Dispara a su rostro en el momento justo para detener sus ataques o utiliza tus disparos para eliminar el ácido que escupe. Tu objetivo es resistir lo suficiente para crear una abertura que permita a Leon y Krauser subir a las plataformas y poder atacar el cerebro al descubierto. Una vez que lo tengas a tiro, termina con el resto de la vitalidad del monstruo usando la escopeta o la mágnum.

Se ha especulado que la variante experimental del Virus-T administrada a Hilda fue la denominada “T-JCCC203”, la misma que el Dr. Al Lester administró a su esposa en 1993 y que supuestamente detiene el cáncer, para después desatar una serie de efectos negativos incontrolables. También se ha dicho que Hilda no sólo fue infectada con el Virus-T, sino también con el T-Verónica, lo que explicaría su mutación sin precedentes, aunque no hay confirmación sobre ello.

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