Dead Space 3 – Historia

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18 de Junio 2314 – Tau Volantis.

El soldado raso, Tim Caufman ha sido encargado con una misión muy importante por parte del brillante xenoarquéologo, Ed Serrano. Es increíble. Hace tan solo unos días habían realizado el descubrimiento que les daría la ventaja en la guerra y ahora, ellos mismos luchan por sobrevivir. Cuando se enlistó en la armada de las Colonias Soberanas, esto no era parte del plan.

Ni siquiera sabe que está buscando exactamente, y mientras atraviesa las heladas llanuras decide comunicarse con su compañero. El científico no revela los detalles de su plan, pero el artefacto es la clave para seguir vivos. Siguiendo la referencia, Tim llega a una nave estrellada, la Mule. Dentro encuentra más de aquellas horribles criaturas, pero consigue deshacerse de ellas y dar con el dispositivo, un extraño cilindro de medio metro de longitud. El Códice.

No sin contratiempos regresa al campamento base, ahora solo debe bajar hasta el sitio de la excavación y reunirse con Serrano. Pero aquí pasa algo extraño. Los demás soldados cuelgan sin vida de las diversas estructuras que componen la base, el procedimiento es demasiado limpio y premeditado para ser obra de los monstruos. El único que sigue con vida es el General Spencer Mahad. Sin mediar explicación, el General asesina a Tim, borra los datos de Códice y se suicida, sabiendo que no hay escapatoria de esta olvidada roca helada.

200 años más tarde – Colonia Lunar “Nuevos Horizontes”.

El caos se esparce rápidamente a través de las diversas colonias administradas por el Gobierno Terrestre. La verdad sobre los experimentos con las Efigies ha salido a la luz pública y los uniólogos lo han aprovechado para incrementar su influencia más que nunca. Ataques extremistas de fanáticos desatan nuevos brotes de Necromorfos cada día y todo apunta a que la Uniología será la creencia dominante, si es que queda alguien vivo para profesarla.

Para Isaac Clarke, esta es la menor de sus preocupaciones. Tras los acontecimientos de la Estación Titán, ha conseguido ocultarse para tratar de llevar llevar una vida normal junto a Ellie Langford. Pero a pesar de todo, los recuerdos y las pesadillas no desaparecen. Ellie se sintió frustrada por las reiteradas negativas de Isaac para dejar atrás el pasado, así que decidió irse y hacer algo, lo que fuera, con tal de dejar la pasividad de Isaac. Ahora el hombre está solo de nuevo; bueno, sin contar la confiable Cortadora de Plasma que carga siempre.

Mientras sigue perdido en sus pensamientos, su apartamento es atacado por un par de solados, quienes buscan al legendario “experto en Efigies”. Isaac se rehúsa a ayudarles en su misión, pero después de mostrarle una fotografía de Ellie, accede a ir con ellos, sus nombres : John Carver y Robert Norton. Al parecer, Ellie salió en una misión muy importante para destruir las Efigies de una vez por todas, pero se perdió contacto con su equipo. Antes de desaparecer, encargó a Norton buscar a Isaac Clarke si algo salía mal.

Para su mala fortuna, la colonia lunar está bajo el ataque de los uniólogos, dirigidos por el mismísimo Jacob Danik, la figura más influyente en estos tiempos. Debido a los atentados terroristas, Clarke y Carver se separan de Norton. Son forzados a abrirse paso entre soldados de la Uniología para reunirse con el último batallón del Gobierno Terrestre. En el camino son emboscados por Danik, quien ve a Isaac como la peor de las amenazas para su plan. Antes de ejecutarlo, activa la Efigie en la colonia y desata a los Necromorfos.

Gracias a una distracción Isaac y Carver logran escapar de las fuerzas de Danik. Uniendo esfuerzos logran abordar la nave de Norton, el Eudora, para salir de la colonia. Una vez abordo, Clarke logra conocer un poco más del trágico pasado de Carver, pero el sargento de muestra hermético al respecto. En el puente de mando, Norton comparte los detalles de esta nueva misión de rescate. Siguiendo una señal de S.O.S. llegan el lejano planeta Tau Volantis. En su órbita permanecen los restos de una flota de las Colonias Soberanas de hace 200 años.

Una de estas naves, la C.M.S. Roanoke, parece ser la fuente de la señal. Se dirigen hacia allí, pero los alrededores están plagados con minas automáticas que dañan severamente el Eudora. La tripulación utiliza un módulo de emergencia para sobrevivir y terminan cerca de la Roanoke, aunque ahora han perdido su único medio de trasporte. Sin otro plan, deciden abordar la nave para buscar a Ellie. El interior está bien conservado y los sistemas básicos aún funcionan, sin embargo, lo que queda de la tripulación se ha convertido en Necromorfos que siguen operando después de dos siglos.

Isaac restablece la energía para poder llegar hasta el origen de la señal de socorro, quien efectivamente resultan ser Ellie y sus compañeros sobrevivientes Austin Buckell y Jennifer Santos. Tras un amargo reencuentro, se da cuenta que Ellie ahora está en una relación romántica con Norton, lo que disminuye la moral de Isaac aún más. Por otro lado, la joven se alegra de ver a ambos y comparte sus hallazgos con ellos. En este planeta está la clave para destruir las Efigies.

La habitación de la almirante está llena de escritura demente en lenguaje de la Efigie. Al parecer, durante su guerra con el Gobierno Terrestre, las Colonias Soberanas descubrieron Tau Volantis siguiendo la señal de una Efigie. Con las esperanza de usar su poder para ganar la guerra, acudieron al planeta patrocinados por la Uniología, cuyos miembros también eran parte del alto mando de la flota. Sin embargo, la almirante fue consumida por la demencia y los militares no estaban del todo convencidos por la misión luego de que se reportaran extranos sucesos en la superficie del planeta.

Los garabatos en los muros sólo arrojan un mensaje consistente: ¡Apágalo! La almirante estaba obsesionada con crear un artefacto, una llave. Ahora Ellie está más convencida que nunca, deben bajar al planeta para averiguar sus secretos y destruir las Efigies. Norton está en contra y solo pide regresar a casa con los sobrevivientes, pero gracias a la intervención de Isaac, está claro que de no investigar estas pistas no habrá hogar al cual regresar. En equipo, localizan un transbordador funcional y tras explorar el resto de la flota logran repararlo. El interior de cada una de las naves cuenta el trágico final de su tripulación.

La C.M.S. Crozier está lista para partir. El equipo se divide, Norton y Rosen desean tomar la nave e irse, mientras que el resto está dispuesto a bajar a Tau Volantis y terminar con esto. Finalmente gana la mayoría de votos y todos se dispone a aterrizar. Sin embargo, las condiciones climáticas extremas del mundo helado dañan la nave y tras un emocionante aterrizaje forzoso, consiguen su objetivo. Rosen ha muerto e Isaac y Carver han sido separados del resto del equipo. Sin el traje adecuado, las bajas temperaturas son letales.

Siguiendo una serie de bengalas dejadas por Ellie, llegan a un refugio donde Buckell les espera. Al parecer no habían suficientes trajes árticos para todos, por lo que decidió quedarse. Con sus últimas fuerzas, celebra el regreso de Isaac y a pocos segundos muere. Para seguir su búsqueda de los demás, la pareja debe conseguir un par de trajes especiales que les permitan andar sobre las llanuras heladas sin morir; los consiguen luego de enfrentar a nuevos necromorfos. De camino también aprenden sobre las condiciones que debieron soportar los colonos de las S.C. y su creciente demencia hace 200 años.

Ambos se reúnen con el resto de la tripulación en los Cuarteles de la Excavación. Estudiando los registros, al parecer la clave es apagar una misteriosa “máquina” que suministra poder a las Efigies en todo el universo. Para encontrarla, la mejor opción es recrear un experimento de S.C.A.F. (Fuerzas Armadas de las Colonias Soberanas). Se ponen en camino, pero en el trayecto son atacados por las fuerzas de la Uniología comandadas por Danik. Luego de acabar con ellos, el grupo encuentra fósiles masivos de criaturas nativas del planeta.

4

El experimento consiste en utilizar un dispositivo especial para seguir una señal psíquica compartida por todas estas criaturas. Una en particular a la que los científicos llamaron Nexus, está lista para ser seccionada, por lo que Isaac ingresa a sus entrañas y coloca los instrumentos para identificar la señal. El experimento es un éxito y ahora cuentan con la posible ubicación de la máquina, pero Norton los traiciona y se une a Danik a cambio de una nave para salir de Tau Volantis junto con Ellie. Danik cambia de opinión y decide matarlos a todos de una vez para encontrar la máquina, planeando usarla en pos de la Uniología.

Los protagonistas se defienden, consiguiendo escapar una vez más, pero Danik también se retira en una nave. En ese momento el Nexus se reanima y les ataca. Carver e Isaac logran derrotarle, pero luego de la intensa batalla Norton está desesperado y trata de matar a Isaac, quien es forzado a asesinarlo en defensa propia. Mientras tanto, desde antes de bajar al planeta, Craver ha estado experimentando varias visiones horribles de su pasado, de forma similar a las que tenía Isaac en El Eje. El nuevo objetivo es llegar a la máquina antes que los uniólogos.

De nuevo, los sobrevivientes se reúnen, pero Ellie está devastada por la muerte de Norton. Para poder manejar la máquina e interactuar con ella, Isaac debe montar El Códice, un dispositivo traductor. Antes de morir al ser atacada por otro necromorfo, Santos sugiere que El Códice podría montarse siguiendo las instrucciones de alguien que responde al nombre de Rosetta. Consiguen llegar el centro de investigación, donde deben encontrar a la tal Rosetta. La base está llena con espécimenes de necromorfos congelados que los investigadores extrajeron.

Entre estos espécimenes también hay otra cosa… restos de criaturas que parecen no estar infectadas, pero que por ningún motivo son humanas. Rosetta está dividida en varios trozos congelados desperdigados en varios puntos de la instalación; para completarla, Isaac debe encontrarlos. Una vez restaurada, se revela que Rosetta no es una persona, sino un espécimen de una especie extraterrestre nativa del planeta, una especie extinta con una civilización altamente avanzada. Al activar El Códice, Isaac tiene una visión de los últimos días de esta raza extraterrestre.

Lo que los humanos llamaron Tau Volantis alguna vez fue un planeta rico en recursos, con vastos océanos, flora y fauna. En él habitó una civilización semiacuática avanzada. Un día recibieron un regalo inesperado del cielo. Una Efigie. Pronto comenzaron a estudiarla para crear réplicas con el fin de usarlas como una fuente ilimitada de energía. Adoraron al artefacto y fue demasiado tarde cuando se dieron cuenta del engaño. Las Efigies comenzaron un evento de Convergencia, acabando con casi toda la vida del planeta y convirtiendo a sus habitantes en Necromorfos.

Reuniendo esta inconmensurable masa de materia biológico, la Efigie original creó un nuevo organismo colosal con el fin de desplazarse a través del espacio en busca de otras civilizaciones para consumir. Este organismo es la “luna” que flota sobre el planeta. Los pocos que sobrevivieron a la influencia del artefacto idearon un último plan. Incapaces de destruirla, utilizaron El Códice y su tecnología superior para crear una máquina que congeló al instante todo el planeta, junto con la luna de necromorfos, deteniendo su formación y convirtiendo Tau Volantis en el desierto helado que es ahora.

Dos millones de años después, las Colonias Soberanas, al borde de perder la guerra de secesión, siguen la señal de sus Efigies hasta el planeta. Una señal que transmite un único mensaje: “apaga la máquina”. La luna ha estado durmiendo todo este tiempo, ansiosa por consumar la Convergencia, pues esa es su verdadera naturaleza y la máquina alienígena le impide terminar su formación. Si la máquina se apaga todo se descongela y la Convergencia se reanudará, no solo aquí, sino en todos los lugares con Efigies. Esta luna no es única, existe una red de varias en todo el universo, juntas forman el estado final de los necromorfos, quienes controlan las Efigies.

Danik se entera de todo y roba El Códice, la llave para apagar la máquina. Isaac y Carver deciden darle caza para evitarlo, pero Ellie se queda atrapada en un cierre de contención y todo indica que no pudo sobrevivir. Seguir a Danik es tarea difícil, pues ambos hombres deben descender a los recónditos abismos de Tau Volantis, a la ciudad alienígena, en cuyo centro se halla la máquina. Siguiendo los registros del doctor Ed Serrano, al parecer es posible reconfigurar la máquina para destruir definitivamente la luna. Isaac se aventura a las entrañas de la ciudad surrealista, abriéndose camino entre necromorfos, uniólogos y extraterrestres.

Recuperan El Códice, y siguiendo los pasos dejados por Serrano hace dos siglos se ponen en marcha para matar la luna necromorfa de una vez por todas. La clave está en acabar la máquina, no en apagarla. Utilizando los mecanismos alienígenas, logran obtener la configuración correcta. Pero Danik se comunica con ellos y revela que ha capturado a Ellie, quien sobrevivió después de todo al cierre de seguridad. Aliviado por unos instantes. Isaac se dirige al corazón de la máquina donde lo  espera su destino.

Nada más al entrar, se encuentra con el cadáver de Serrano, quien murió esperando a alguien. En la cima de la máquina se reúnen con Ellie quien es rehén de Danik. Debido a la intervención de Carver, el uniólogo consigue El Códice y apaga la máquina, reanudando la Convergencia. El planeta se desestabiliza y trozos de la  corteza salen volando por todas partes. Danik es aplastado por los múltiples escombros; Isaac y Carver deciden quedarse, pues la parte vital de la máquina aún funciona y con el Códice se puede activar para matar la luna. Ellie es forzada a escapar, dejando a ambos hombres atrás.

La luna consume el planeta. Los humanos se abren paso entre hordas interminables de necromorfos para alcanzar la máquina antes que la criatura colosal y finalmente quedan frente a frente con el monstruo. La luna usa todos sus recursos para acabar con ellos, pero el mata-efigies termina por herirle de gravedad. Entonces la criatura intenta destruir el Códice, pero Isaac lo recupera y activa la máquina, matando al gigantesco necromorfo de una vez. Su cadáver cae en la superficie. El destino de ambos es desconocido. En la órbita, Ellie intenta contactarlos sin resultado, pero también descubre que la señal de la luna ha desaparecido. Entonces pone rumbo a la Tierra, reconociendo que Isaac lo ha logrado y que ahora su planeta tiene un futuro.

Una respuesta a “Dead Space 3 – Historia

  1. Curiosamente me gusto mas la historia de esta tercera entrega que la del 2, al menos aquí dan respuestas, y lo de las lunas es… inesperado

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