Reborn Laura

Laura Victoriano, única hermana del hombre que posteriormente se convertiría en Ruvik, era la única persona en quien confiaba y amaba. Cuando eran niños solían jugar en el granero a las afueras de la mansión; un fatídico día, los aldeanos organizaron una rebelión contra los Victoriano e incendiaron dicho granero con ambos chicos aún en el interior. Laura apenas consiguió sacar a su hermano Rubén del lugar, pero ella no lo logró y pereció en el incendio. Desde entonces, Ruvik se sintió culpable de la muerte de su querida hermana.

Las quemaduras lo dejaron desfigurado y en un estado de agonía interminable. Dedicó el resto de sus días a una investigación destinada a crear un aparato que interconectara las mentes humanas a nivel bioquímico; su objetivo era trasferir su mente a un nuevo cuerpo sano y dentro del mundo mental de la máquina, ver a su hermana por última vez. El sistema STEM fue un éxito que costó innumerables vidas y al final arrebató al mismo Ruvik su humanidad, pero dentro del artilugio Laura vive nuevamente, llevando a cabo las tareas encomendadas por su hermano.

The Evil Within

Reborn Laura es una de las manifestaciones más poderosas creadas por Ruvik, de forma similar al Guardián o Shade. Nació al mezclar el recuerdo de su trágica muerte con el sentimiento de culpa y deseo de venganza del hombre; la criatura tiene cierto grado de autonomía buscando siempre el bienestar de su amo, aunque muy en el fondo de su ser éste le teme. Está seguro de que algún día saldrá de su control para vengarse por dejarla morir. Es un enemigo recurrente durante la campaña principal y, como el Sentinel, un jefe que no es obligatorio eliminar para avanzar.

Conserva en cierta medida los rasgos distintivos que Laura tenía en vida. Posee cuatro brazos terminados en garras y su rostro está siempre cubierto por una larga cabellera negra. La piel del monstruo está llena de quemaduras o heridas abiertas. Suele emerger de las entrañas de algún cadáver emitiendo un grito desgarrador; además presta asistencia a otras criaturas como los Doppelganger y el Guardián Oscuro, que pueden invocar los brazos de Laura para que destrocen a sus enemigos de forma instantánea.

Aparece por primera vez en el capítulo cuatro. Se mueve muy lentamente sobre sus extremidades, pero puede teletransportarse cortas distancias en rápida sucesión para acercarse a Sebastián o evitar los disparos. Su único ataque consiste en inmovilizar al personaje con tres de sus brazos para aplastarle el cráneo con el apéndice restante, resultando en una muerte instantánea. En este punto de la aventura la mejor estrategia es escapar de ella hacia la salida, aunque el monstruo puede emerger del interior de cualquier cadáver en el camino para cortarte el paso.

La batalla contra la criatura culmina en el capítulo siguiente. Eres transportado a una especie de incinerador junto con el monstruo. Laura es extremadamente resistente a las balas y su único punto débil es el fuego. Puedes emplear los incineradores en el lugar para atraparla dentro y provocarle graves daños, o disparar a los bidones rojos colocados estratégicamente para envolverla en llamas. También es ideal quemar todos los cadáveres desperdigados por doquier para evitar que los utilice como una salida de tus trampas.

Laura regresa para un tercer asalto en el capítulo diez, después de que la Amalgama Alfa te trasporte a sus dominios. Esta difícil batalla consta de varias secciones de persecución más un encuentro final con la criatura en el cuarto de calderas. El mejor curso de acción es escapar de ella hasta llegar a la última habitación. Con una buena puntería, los arpones mejorados al máximo con daño por fuego de la Ballesta Agonía son perfectos para inmovilizarla unos momentos que debes aprovechar para escapar.

A continuación es necesario atravesar varias salas bloqueadas por barreras de fuego mientras la criatura acecha. Dispara a las palancas en las tuberías para abrir los diversos pasajes y continuar huyendo. En la habitación final usa los hornos para bañar a Laura con fuego mientras descargas sobre ella varias ráfagas de tu arma más fuerte. Si no dispones de suficiente munición, evita sus arremetidas hasta que se abra la puerta y escapa hacia el elevador; una vez dentro Sebastián corta dos de sus cuatro brazos al activar el mecanismo, librándose de ella de una vez por todas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s